Inky, un pulpo en el Acuario Nacional de Wellington, escapó una noche tras deslizarse por el borde de su tanque, recorriendo el suelo del acuario y llegando hasta el mar abierto.
🌊1. Una fuga increíble
Se deslizó por un pequeño hueco en su tanque, cruzó el suelo y salió por un desagüe que lo llevó directamente al mar.
🧠2. Inteligencia camuflada
Los pulpos son conocidos por su inteligencia: recuerdan rutas, usan herramientas y pueden abrir frascos. Inky aplicó todo esto para escapar.
🐟3. Regreso a la libertad
Tras su escape, se cree que Inky regresó a su hábitat natural, reapareciendo en aguas abiertas varias horas después.
📊Resumen
Un ejemplo de inteligencia animal aplicada: Inky demostró que el cerebro de los pulpos es tan sorprendente como su apariencia.